Las Recetas


Tiramisú de piña colada

Xènia Roca


INGREDIENTES

  • 1 ½ hojas de gelatina
  • 75 g de azúcar
  • 50 g de agua
  • 3 yemas de huevo
  • 300 g de queso mascarpone
  • 3 cucharadas soperas de mermelada Helios Diet de piña
  • 250 ml de zumo de piña
  • 50 ml de licor de coco
  • 125 g de azúcar
  • 9 bizcochos de soletilla
  • 3 rodajas de piña natural o en almíbar
  • 1 cucharada sopera de cacao puro en polvo

PREPARACIÓN

Crema de mascarpone

En un bol con agua bien helada ponemos la gelatina para que se hidrate (tarda unos 15 minutos).

Con la ayuda de unas varillas eléctricas batimos las yemas a velocidad media hasta que blanqueen y doblen su volumen.

Mientras las yemas se van batiendo ponemos el agua y el azúcar en un cazo y lo calentamos hasta que alcance los 120ºC. Si no tienemos termómetro de repostería estará listo cuando el azúcar esté bien disuelto, muy caliente pero sin hervir  y que tenga textura de almíbar.

Retiramos el almíbar del fuego, le añadimos la gelatina bien escurrida y removemos con unas varillas manuales para que la gelatina se integre bien en el almíbar.

Nada más esté listo el almíbar bajamos la velocidad de la batidora y lo añadimos poco a poco, en forma de hilo y sin que toque las varillas.

Cuando ya esté todo el almíbar ponemos la batidora a velocidad alta para formar la crema. Cuando veamos que tiene cuerpo y está fría ya está lista.

Cogemos el queso mascarpone de la nevera para que esté bien frío, lo ponemos en un bol y con el dorso de una cuchara lo ablandamos para facilitar su integración con la crema de yemas de huevo.

Nos aseguramos de que la crema que hemos hecho con las yemas está fría y le añadimos un poco al queso mascarpone y ayudados por la cuchara mezclamos bien.

Ahora le añadimos las tres cucharadas de mermelada Helios Diet de piña y removemos con el dorso de la cuchara para conseguir una textura más homogénea.

Añadimos el resto del queso mascarpone sobre la pasta en tres veces y haciendo movimientos envolventes con una espátula. De abajo del bol hacia arriba hasta que quede una mezcla bien cremosa.

Lo reservamos en la nevera para que coja cuerpo y se integren los sabores.

 

Almíbar de piña colada

En una coctelera mezclamos el zumo de piña con el licor de coco.

Ponemos el cóctel de piña colada en un cazo, añadimos el azúcar y con unas varillas manuales removemos para mezclarlo bien.

Ponemos el cazo en el fuego y lo llevamos a ebullición.

Nada más empiece a hervir lo retiramos del fuego.

 

Montaje de los vasitos de Tiramisú de piña colada

Montaje de los vasitos de Tiramisú de piña colada.

En una manga pastelera ponemos una boquilla redonda con una obertura de un centímetro y medio más o menos y metemos la crema de mascarpone.

Cortamos las rodajas de piña en dados pequeños.

Ponemos el almíbar de piña colada en un bol y bañamos bizcochos de soletilla.

Los cortamos para que cubran todo el fondo del vasito.

Cogemos la manga pastelera y cubrimos los bizcochos de soletilla con una capa de unos dos centímetros.

Con una cuchara ponemos una capa de trocitos de piña.

Volvemos a poner una capa muy fina de crema mascarpone.

Añadimos otra capa de bizcochos de soletilla almibarados.

Cubrimos con la crema mascarpone hasta llegar al borde del vasito.

Decoramos haciendo unas montañitas de crema mascarpone alrededor de todo el vasito.

Los dejamos reposar en la nevera hasta el momento de servirlos.

Antes de llevarlos al a mesa acabamos el postre espolvoreando el cacao por encima del vasito con la ayuda de un colador

¡A disfrutar del postre, te lo has ganado!

Trucos y consejos 

Con esta receta salen 3 vasitos.

Son vasitos de 200 ml de capacidad, 8 cm de diámetro y 6 cm de altura.

Si no tenemos coctelera podemos utilizar una botella que tenga tapón.

Si no tenemos boquilla, cortamos la manga con una tijera dejando que la obertura quede de un centímetro y medio más o menos

Si no tenemos manga pastelera lo podemos hacer con una bolsa de plástico de uso alimentario. Las bolsas de congelar sirven perfectamente.

Una vez ponemos el almíbar de piña colada en el fuego ya no removemos, de lo contrario se nos formarían cristales de azúcar.