Las Recetas


Pulpitos con cebolla y tomate

María Rosa Capellas Valles


INGREDIENTES

Instrucciones:

Paso 1

Descongelar los pulpitos, limpiarlos muy bien sacándoles la boca, los ojos y todo lo que contienen en el interior de la cabeza, pasándolos por agua hasta eliminar todas las impurezas

Paso 2

En una cazuela, ponemos un poco de aceite, los pulpitos y la mitad del vino, todo en frío. Encendemos el fuego y dejamos cocer durante unos minutos, hasta que los pulpitos suelten el agua y se evapore. Quedará una salsa rojiza. Apartamos la cazuela del fuego y reservamos

Paso 3

Mientras, en una sartén a parte con un poquito de aceite, doramos los ajos laminados. Seguidamente añadimos la cebolla y freímos a fuego suave todo el conjunto durante unos minutos. Cuando la cebolla haya cogido un color dorado en las puntas, le añadimos el medio vaso de vino blanco que nos queda y el laurel. Le damos unas vueltas y dejamos evaporar el alcohol. Una vez reducido el alcohol y pochado la cebolla, la vertemos encima de los pulpitos. Volvemos a poner la cazuela al fuego y removemos suavemente para que se mezclen todos los ingredientes

Paso 4

Ahora dejamos cocinar a fuego suave durante unos 20 minutos. En este periodo, podemos ir añadiendo chorritos de agua, si fuera necesario, para ayudar a la cocción y para que no se pegue al fondo. Transcurrido este tiempo, comprobaremos si los pulpitos están tiernos pinchándolos con un palillo, estarán en su punto ideal de cocción cuando al pincharlos su carne no ofrezca resistencia. Si es así, ahora es el momento de añadir las ocho cucharadas colmadas de tomate frito Helios. Removemos suavemente y salpimentamos al gusto, teniendo siempre en cuenta que los pulpitos y el tomate ya incorporan sal a la preparación. Mantenemos a fuego bajo durante unos cinco minutos para que se integren bien todos los sabores. La receta ya está finalizada y ya la podemos servir y disfrutar

Bon profit (Buen provecho).

 

Notas:

Es un plato que se puede preparar con antelación, quedará más sabroso.

Podéis utilizar cualquier vino blanco seco que tengáis en casa. También podéis usar coñac.

Os recomiendo probar antes de añadir la sal, incluso a veces no es necesaria.

Esta receta también se puede hacer con calamar o sepia. Siempre vigilando los diferentes tiempos de cocción.

Es una receta que una vez finalizada, tolera muy bien la congelación.

Es ideal acompañada de una ración de legumbres o arroz blanco.